mandilero
14-dic-2006, 09:38
Tras una noche de desenfreno con borrachera incluida, un hombre se despierta con gran resaca y encuentra a una rubia a su lado, en la cama, completamente desnuda y con manchas de sangre es su zona púbica. Aún semiaturdido, se levanta y se dirige al espejo. Al mirarse, comprueba que lleva la cara manchada de sangre,y que en la boca le asoma una especie de bolsita, de la que pende un trozo de hilo.
"Por Dios, que sea poleo"-exclama.
"Por Dios, que sea poleo"-exclama.